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Poesía

Revelación

En el baño descubrí
un camino de elefantes.

Negras las patas
colgaban un sin fin de luces.

Las miraba andar,
el susurro en el oído
no me dejaba concentrar.

Se hablaban unos a otros,
no podía respirar.

Andan elefantes en el baño,
huelo mi cabello
se detienen un momento.

Caminen, sigan
por favor, les digo.

Subo la escalera,
                /abro el grifo, tomo la toalla
despierto en la ducha,
donde camina el agua desde la tubería
      /hasta el centro de mis memorias.

Sin gramos

Me cocí la boca,
apague los cables,
empuñe mis ideas
y salté.

Recorrí colores disueltos,
abrí los abrigos del miedo,
descubrí los ojos
me los comí.

Con arañas levante un muro,
camine en verdes cantos,
me dispersé de un bostezo.

Sé lo que es estar
sin gramos de nostalgias,
vivir sin respirar.

Calcule un sin fin de cualidades,
no encontré ninguna.
Me fui corriendo,
me tropecé con la lengua,
oí el respiro de la muerte,
solté la rienda por desespero,
crucé los mundos,
llegue hasta aquí.

Camino con los ojos,
empuño la boca
     /con la distancia de mis dientes.
Veo una luz que no me dice nada,
entro al pasillo
               /para no perder el rastro.

Empañado está el reflejo,
a ras se dibujan significados,
algunos que entiendo,
otros que me dislocan las piernas.

Me gusta caminar envuelta,
descubrir los espacios sin tiempo.

Ahora que entre, olvido el silencio
enciendo las manos,
escucho el piso eterno.

A tientas

Hoy desperté con el dolor a cuestas,
prepare un ommelet con tus besos,
desayune un racimo de versos.

Dormí mis dolores,
descanse los anhelos,
a tientas busque mis miedos.

Descubrí en el fondo
el reflejo de un camino
que lleva como timón un silencio.

Tome café en tus ojos,
vacile al respirar un sueño,
reí con las escaramuzas
escondidas en los versos.

Fuiste un respiro,
el llanto nuevo,
la voz vacía,
un espejo viejo
que al romper la sangre
transfigura un vuelo,
el aire denso
        /de un sin fin de velos.

Mis partes y mi todo

De las manos
me nacen luces por herencia.

Congénitas como mis ojos,
mi boca mastica ramas secas.
El humor es mío,
amargo…
También mi voz,
que alimenta monstruos.

Muy adentro están,
las luces no se cansan de alumbrar.
Las veo en mis dedos,
rezamos para ocultarlas
y no se fueron.

Mis nalgas,
es una herencia familiar,
bailan el danzón
     /de las raíces femeninas.

En mis piernas,
también hay luces.
Me iluminan el camino y a veces pienso,
en la dicha de mis monstruos.

La oscuridad,
profunda que soy alimenta mis luces
                                              /externas.

No le temo a mi oscuridad,
tampoco a los monstruos
ni la dulzura de lo que soy.

Mis partes y mi todo,
son los extremos,
que me recuerdan
que estar cerca de ellos
                   /me pueden matar.

Mientras escribo

Anoche leí a Sylvia Plath
abrigue su lengua, respire su silla.

Ya no soy la que escribe,
ella fue mía, mía, mía
se perdió el vacío
Sylvia traga los grises de mis manos.

Soñé con la silla, vestía de sastre
me refugie en la montaña
no seré yo quien te busque en la sala.

No puedo soltar el delirio
te dije el secreto con los ojos animados
                          /de encontrar la muerte
la boca roja no te exalta,
ya no más…
Suelto la lengua, la silla no me asusta.

5 textos de Melissa Mendiola …Ahora que entre, olvido el silencio…
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Melissa Mendiola Vásquez

León, Nicaragua (1988). latinoamericanista, filósofa y poeta. Nacionalizada costarricense, graduada en Filosofía y egresada de la Maestría en Estudios Latinoamericanos, ambos de la Universidad Nacional de Costa Rica. Cofundadora de la agrupación literaria “Colectiva Jícaras” agrupación formada por 8 mujeres poetas, de poesía performativa. Ha participado en la Feria del Libro Costa Rica del 2018 y 2019, así como en el encuentro Latinoamericano “La espera infinita” 2020, así como en la Festival Internacional de Poesía “Ponte un alma” 2021. Ha sido antologada en poemarios como “Verso Diverso” de Casa Palabra-Cartón Era (2018), en la antología latinoamericana “La espera infinita” (2020), en la antología literaria de mujeres “Atemporal” de la Colectiva Jícaras (2020), en la antología iberoamericana “La casa de los poetas” del Movimiento de Poesía, Arte y Cultura “Gregorio Aguilar Barea” (próximo a publicar, 2021) y en la antología latinoamericana “Voces en el aire” de la Unión Hispanomundial de Escritores en Costa Rica y Revista ígitur de México (próximo a publicar, 2021). Sus poemas también, han sido publicados en la revista académica “Repertorio Americano” de la Universidad Nacional de Costa Rica (2020).

1 thought on “Melissa Mendiola”

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